El lanzamiento del iPhone 17 Pro trajo consigo una controversia inesperada: modelos expuestos en tiendas aparecían con marcas en la parte trasera, especialmente alrededor del módulo de la cámara. Usuarios en redes comenzaron a señalar que el aluminio anodizado estaba “fácilmente rayable”, con especulaciones sobre fallas de diseño.
Apple ha respondido con firmeza: esas marcas no serían rayones, sino transferencia de material proveniente de soportes MagSafe desgastados en tiendas (no parte del dispositivo). Y lo mejor: aseguran que desaparecen con una limpieza suave. Sin embargo, los especialistas de iFixit detectaron que las esquinas del “plateau” de la cámara —esas zonas con aristas más pronunciadas— sí son más vulnerables a desprenderse o “escarbarse” bajo ciertas tensiones.
Entonces, ¿qué hacer? Primero, no entrar en pánico: Apple insiste en que la mayoría de usuarios no experimentarán este problema de forma grave.
Segundo, usar funda protectora con bordes elevados para resguardar esas zonas delicadas. The Economic Times Y tercero, evitar colocar el iPhone con llaves u objetos duros directamente encima: esos contactos innecesarios pueden ser los que “raspen” la capa anodizada.
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